viernes, 6 de marzo de 2009

Asesino del Silencio


Maté al silencio con el ruido de mi respiración... aguanté mi vicio respiratorio con el torpe deseo de sentir vivo al silencio otra vez, pero el incesante latir de la sinergia de ventrículos y blasfemias procuraba que mi único amigo, el silencio, no tuviese la oportunidad de resucitar. Entonces comprendí la noticia con sabor a hiel: debía morir yo para que mi amigo pudiese renacer.
Con la tortura en mi mente, traté de buscar otra solución, yo no quería morir, quería vivir junto al silencio. Volé de nube en nube, nadé de mar en mar, visité cada dimensión, pero no encontré el elixir para traer de vuelta al señor del reino sin ruido.
Los silenos se compadecieron de mí y arregláronme una cita con Morfeo. Morfeo me explicó que la muerte era un sueño más poderoso de lo que él podía controlar y que nada podía hacer. Me dijo que buscara a un dragón y que fuera a los Tártaros por si algún inframundano tenía una solución a mi problema. Fui por una dríade para que me cediera un dragón de su bosque, pero ella no quiso arriesgar a sus alados acompañantes.
Luego de mi depresión por desilución, el sopor me ganó y me di cuenta de algo nuevo: El silencio fue algo efímero y que no volverá hasta que la vida se acabe en la Tierra. En ese instante, Gaia se apareció frente a mis desesperados y confundidos pensamientos y evitó que atentara contra la vida, llevándome a caminar por sobre su creación y, con una copa de ambrosía en su mano, me explicó que el silencio había muerto con el destino en el momento en que Cronos era un niño y todo cobró vida, pues ambos eran innecesarios y ya no servían.

Mi obsesión era por nada... no soy un accidental asesino.

1 comentario:

Amèlie dijo...

Quizá te reencuentres con el silencio cuando el mundo se acabe y vuelva a existir ese breve espacio de tiempo antes de que alguien decida crear al mundo otra vez.
Quizá el silencio era parte tuya y, cuando lo veas, no será un reencuentro, sino una personificación de ti en el silencio.
No sé, dicen que los polos opuestos se atren... Y por lo visto tienes muchas palabras para atraer al don silencio.
Felicidades por eso.


(: