miércoles, 18 de marzo de 2009

Dar


El tipo se sentó en la escalera de los que esperan, tenía frío, yo me acerqué con la llama que calienta con el fin de compartirla con él. Yo tenía hambre y él me dio pan, la espada que alimenta y que lucha contra la hambruna. Nos queríamos conocer, por eso iniciamos una conversación que revela... que nos revelaba.
Al rato llegó su cita, la mujer que ama. Nos despedimos de un beso y me quedé solo en la escalera de los que esperan, pero no tenía hambre ni frío.

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