sábado, 6 de junio de 2009

La reconciliación y la negación de la conducta humana heredada de generaciones pasadas


Diciembre:

La tala de árboles es prohibida y castigada según el código de Hammurabi. Si cortas ramas, te cortan piernas o brazos. Si cortas tronco, guillotina. Todo esto por la superconciencia adquirida por el hombre luego de oír a todos los árboles del mundo llorar.
La preciada fotosíntesis es el proceso natural más sorprendente, luego de la germinación de una semilla. Las estatuas de militares y políticos fueron fundidas para hacer monumentos a los árboles. Aún quedan los caballos de bronce, pero sin jinetes ni montura en honor a la naturaleza indomable.
Los territorios deforestados comienzan a recuperarse de a poco. Nuevos animales salen de sus escondites al ver que están más seguros. En sólo seis meses, doscientas nuevas especies mamíferas fueron descubiertas, treinta y dos especies que se creían extintas, reaparecen.
Los presidentes de todo el mundo se reunen en el Amazonas para discutir la nueva postura de la humanidad ante la nueva situación mundial. En un comunicado declaran: 'Durante miles de años ocupamos nuestras capacidades para explotar los recursos de nuestro planeta, pero en los últimos siglos, nuestros antepasados, gracias a la multifacética tecnología, sacaron más de lo que les cabía en los bolsillos, crearon falsas necesidades prescindibles para la vida. Cuando se necesitaban cien lápices, se talaban árboles para hacer mil, y los que sobraban, quedaban en bodegas amontonándose, esperando a la próxima generación que los utilizaría, mas, mientras esperaban a la próxima, talaban más árboles para hacer otros mil y así asegurar a más generaciones(...) los bosques fueron talados, provocaron un daño que creyeron irreparable a todo el ecosistema del planeta y aunque estaban conscientes de su daño, seguían dañando más y más(..) Hasta hace pocos meses, creíamos que eramos los únicos seres vivientes capaces de sentir, eso explicaría nuestras actitudes egoístas para con el planeta, pero los árboles no pudieron soportar más tortura y no podían seguir haciéndose los insensibles. Pasó lo impensable, todos los árboles del mundo comenzaron a llorar: miles de leñadores botaron sus sierras y se reusaron a seguir trabajando, los niños se contagiaron del llanto arbóreo, sus madres no sabían si consolar a sus hijos o a los árboles, algunos se limitaron a observar, pero pronto no pudieron aguantar más y corrieron a abrazar a algún tronco empapado de las saladas lágrimas que caían de cada hoja. No fue necesario hacer marchas o manifestaciones para detener el abuso que se había hecho contra la naturaleza, al parecer, esperabamos que el crujir de las ramas se transformaran en gemidos para actuar; eramos los únicos que podían consolar a los árboles, pues nosotros los hicimos llorar(...) Estaría de más decir las medidas que tomará la humanidad. Madera muerta es madera que podemos utilizar(...) Recién ahora hemos demostrado que somos seres que piensan y razonan, aunque tuvimos que esperar el sufrimiento que ya no se podía esconder de los que siempre nos dieron señales de su dolor: los árboles nos daban frutos y botaban ramas diciéndonos "usen las del suelo, pero no nos hagas daño". No logramos comprenderlo ¡Cómo antes no nos dimos cuenta(...)'
Nuevas campañas se inician para reivindicar a la humanidad con la naturaleza. Se han detenido muchas fábricas, no más pavimento y concreto tapando a la tierra. Los científicos trabajan en detener proyectos nucleares sin que afecten al ecosistema de forma negativa.
No han habido catástrofes desde el despertar de la humildad humana, ni huracanes ni maremotos ni tornados ni diluvios. El planeta no es nuestro, nosotros somos el planeta. Dañarlo es dañarnos.

Enero:

La naturaleza ha dado mensajes tratando que han sorpendido todavía más al ser humano:
Campos de maíz muestran señales antes vistas, sólo que ahora formando algo parecido a un "merci". No eran extraterrestres al parecer.
Se oyen cantos femeninos en el Mediterráneo.
Se escuchan músicas preciosas al son de las aves en los bosques.

La cara de la luna ahora parece sonreír.

Declaración de la naturaleza: 'El mundo vuelve a ser lo que debía ser. El humano siempre perteneció, pero exageró sus atribuciones. Se produjo un desequilibrio. Pero en el fondo de mi preocupación sabía que no todo estaba perdido'.


El futuro ahora es impredecible. Tristemente, el humano tiene una memoria frágil y piensa que la vida es cíclica. Esperamos que esta paz se mantenga y no se vuelvan a las viejas andanzas de complejos de superioridad.

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