sábado, 25 de julio de 2009

El drama existencialista de jugar Sims


Consigues una vida y un poco de dinero que quizás te lo dieron tus padres o un cercano para que puedas comenzar. Consigues un trabajo, aprendes cosas, te cultivas en algo —en el arte, haces músculos, tu bla blá, qué se yo—, te ascienden de puesto, comienzas a ganar más dinero, conoces gente, te enamoras, comienzas a convivir con alguien, en una de esas te casas, viene un bebé, satisfaces tus necesidades, compras mejores cosas para tu casa (a todo esto, sigues ascendiendo puestos en el trabajo y sigues cultivándote), etcétera.

Tienes a la chica, un hijo, mucho dinero, tienes una casa grande y un buen trabajo, varios amigos, nada te hace falta. Eres feliz.

Y luego... ¿Qué?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es el karma. Destruyes a ese personaje, y luego juegas de nuevo.

Todo una y otra vez...