sábado, 5 de diciembre de 2009

Defensa a las palomas I



Otra vez llegué al paseo Ahumada, relleno como siempre. Esta vez quise entrar de una manera distinta a él, siempre lo hago mimetizándome con el resto de los andantes, así que tomé vuelo y corrí. Todas las personas arrancaron volando para posarse en las cornisas de los edificios cercanos y en los árboles, mirándome como con miedo y desprecio; no bajaron hasta que me vieron virar en Moneda.


No hay comentarios: