miércoles, 13 de enero de 2010

Aquiles


Entré sólo por un impulso y dentro de la iglesia me sentí católico. Estuve sentado una media hora en las bancas de misa, dormitando, escuchando el coro envasado que salía de unos parlantes. Cuando me levanté para despertar, me puse a ver las esculturas y allí estaba él; mirándome con su aspecto barroco, sufriendo. No pude mirarlo a los ojos. Así descubrí que Jesús tenía pie plano.

2 comentarios:

Catherine dijo...

Quería escribirte y comentar lo que me producía leerte, luego comencé a buscar más posts y encontré aquel en el que hablas de la chica del metro, me di cuenta de que decir 'como escribes me fascina' iba diluyendo su significado en una frase simple como cuando decías que si se quiere dar un regalo no acabas de saber qué regalar. De alguna forma siento haberle quitado la esencia del asunto a explicarte que leer lo tuyo me fascina,el verbo me suena vacío, superfluo, lástima que no encuentre otro por el momento. Así que me quedo con que leerte me fascina.

Señor Brote dijo...

Claro, por eso se las daba de pacífico; ¡se libró del servicio militar!
Equisdé